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Artículo: Fibromialgia, una pregunta tabú.

 




Existe una pregunta tabú, que raramente hace algún médico a sus pacientes de fibromialgia, y que considero que es una pregunta fundamental, necesaria para comprender el por qué puede aparecer la enfermedad. Esta pregunta es:

 

¿Qué pasó en tu vida varios meses o incluso años antes del inicio de la fibromialgia?

 

Cuando hago esta pregunta a los enfermos de fibromialgia, es frecuente obtener dos tipos de respuesta:

 

a) Nada. No pasó nada que yo recuerde.

 

b) ¿Cómo sabe usted que pasó algo? Y seguidamente me explican que la enfermedad se inició varios meses después de una separación matrimonial, problemas familiares o económicos, la muerte de un ser querido cercano, o simplemente una racha estresante en el trabajo, con los hijos, o estar viviendo una vida con múltiples problemas e insatisfacciones que no les hacía felices. ¿Puede ser casualidad? Por supuesto que sí, el problema es que si hacemos la pregunta a todos los pacientes de fibromialgia, la mayoría suelen responder la opción b, con lo cual se hace difícil creer que en todos los casos pueda ser casualidad. Cuando uno ve esto una y otra vez, se pregunta si puede haber alguna relación entre los factores emocionales estresantes o dolorosas y el desencadenamiento de la fibromialgia.

 

Si les pregunto más, suelen confesar ser personas muy responsables, perfeccionistas, buenas personas, que se preocupan por los demás, que intentan agradar a todo el mundo; en definitiva, características de personalidad que fomentan que uno genere una gran cantidad de tensión interna; y sobre todo, que esta se reprima y alimente la carga emocional en la mente inconsciente.

 






Lo curioso, que cuando intento indagar más en la realidad social y emocional que rodea al paciente, minutos más tarde, la mayoría de personas que inicialmente dijeron que no pasó nada antes del inicio de los síntomas, suelen confesar que sí pasó algo especialmente doloroso o estresante en sus vidas, aunque intentan quitarle carga emocional o justificarse en que eso pasó uno o dos años antes del inicio del dolor. Lo cierto es que el dolor emocional es en gran parte inconsciente, y muchas veces no guarda relación con la gravedad del hecho externo que lo desencadenó ni tampoco sospechamos su verdadera dimensión. El dolor emocional no puede medirse ni estudiarse. Sólo uno mismo sabe el dolor que se esconde detrás de las lágrimas.









dolor

 

 

 

 

 

 


En mi experiencia personal, siempre estuve convencido de que el inicio de mi fibromialgia estaba relacionada con un evento especialmente angustiante que sucedió meses antes (una tontería desde el punto de vista objetivo, pero que yo viví como muy angustiante por no saber manejar la situación). Meses más tarde empezaron los dolores, que con el tiempo se extendieron a muchas partes del cuerpo, y apareció también el insomnio, cansancio y depresión.

 

Esto hizo que, seis años después del inicio de los síntomas y tras miles de horas buscando y leyendo información médica por internet, y saberlo casi todo de la fibromialgia -que por cierto no me sirvió para nada-, finalmente mi tozudez por la búsqueda insaciable de información, me llevó a descubrir algo distinto a todo lo que había leído antes. Me encontré por causalidad con un libro de John Sarno, lo leí y eso hizo que me sintiese muy identificado con todo aquello que explicaba el libro.

 




Especialmente, me mostré abierto a creer en el hecho de que la fibromialgia era una forma de Síndrome de Miositis Tensional (si alguien no lo conoce, explico este término y teoría acerca de la fibromialgia en la sección Inicio). Ahora sé que esa creencia en lo posible, esa mentalidad abierta, me salvó la vida. Y a juzgar por los muchos emails de gente que mejora y se cura que recibo cada semana, a muchas otras personas esta mentalidad abierta que tuvieron al encontrarse con mi web, les salvó la vida, al menos en sentido metafórico.

 








Esto me ha llevado a reflexionar de la importancia que juega la autocrítica, y el ser consciente de los propios prejuicios, en el hecho de que la persona asuma que quizá pueda haber una relación entre la enfermedad física, y experiencias emocionales del pasado. Tendemos a pensar que la vida se rige por la teoría del caos, que todo pasa por casualidad, y que uno está enfermo por mala suerte o porque le ha tocado. Y es que vivimos en un paradigma médico en el que lo científico, es lo que se puede ver y medir en un laboratorio, y las experiencias personales y emocionales (lo subjetivo al fin y al cabo) no tiene ninguna relación con la enfermedad (según la versión oficialista y alopática). Y los médicos siguen fielmente este paradigma rechazando todo aquello que no entienden, llegando incluso a rechazar la enfermedad de un paciente.

 


Todos nos hemos encontrado alguna vez con el típico médico frío y maleducado que nos dice el típico ”tiene usted que aprender a convivir con el dolor” o “todo está en su cabeza, ya que no aparece nada raro en las pruebas de imagen”, o "no se queje tanto, de esto no se va a morir". ¿Qué nos podemos esperar de médicos así? Si no son capaces de comprender la desesperación del sufrimiento humano, menos podemos esperar que sean capaces de comprender aquello que está fuera del paradigma en el que se les ha formado como médicos.









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Por eso precisamente, resulta imprescindible que todo enfermo de fibromialgia se haga esta pregunta:

 

¿Qué pasó en mi vida antes de la aparición de la enfermedad? (y pueden ser semanas, meses o años antes). Para responder correctamente a esta pregunta, en realidad, hay que hacerse una pregunta que es mucho más importante todavía:

 

¿Qué pasó en mi cabeza, en mi mente, en mis emociones, meses o años antes del inicio de los síntomas?

 



Si en tu caso no pasó nada, habría que preguntarse si la fibromialgia es un cajón de sastre, la etiqueta que cuelgan a un enfermo cuando no encuentran la causa de sus dolores, y quizá puedas incluso padecer una descompensación postural, una enfermedad catalogada de rara, o incluso que sea desconocida, pero te hayan colgado la etiqueta de paciente fibromiálgico. En este sentido conozco a varios pacientes que diagnosticaron de fibromiagia y luego resultó ser un dolor provocado por escoliosis, contracturas, imbalances posturales, síndrome piramidal, etc.

 





Si en tu caso la respuesta es que , que pasó algo emocionalmente doloroso, estresante etc. (recuerda, desde tu punto de vista emocional, no desde la situación objetiva en sí) entonces puedes sentir un ligero alivio, puesto que sabes qué es lo que desencadenó tu enfermedad. Algo dentro de ti, sabe que no puede ser casualidad que los dolores empezaran meses después de algún determinado evento estresante y doloroso. Es un buen signo porque significa, que quizá no estés enfermo por mala suerte o porque te ha tocado, sino que el cuerpo guarda las respuestas a todos los interrogantes. Significa, que tienes una prueba irrefutable, que tal como demostró Sarno, y más tarde Hueftle con sus resultados terapéuticos, el SMT es lo que explica tu fibromialgia. Recuerdo por si alguien no lo sabe, que según esta teoría, la fibromialgia es una enfermedad física, en la que la falta de oxígeno en varios tejidos del cuerpo, es la causa directa del dolor; y que todos estos procesos orgánicos resultantes en dolor físico, fatiga, etc. se desencadenan por factores emocionales inconscientes.




Evidentemente todo el proceso fisiológico es más complicado y se explica detalladamente en las demás secciones de esta web, pero el objetivo de este artículo es simplemente, la toma de conciencia, la invitación a la reflexión. El objetivo es invitarte a cambiar de paradigma y a aceptar que nadie va a venir a salvarte, que no existe ningún tratamiento milagroso que cure tu enfermedad en el que tú seas un espectador pasivo de lo que ocurre en tu cuerpo.

Y es que la toma de conciencia sin acción no sirve de nada. No sirve de nada conocer la causa de tu enfermedad si no te decides a realizar el Programa Terapéutico, para que así se erradique su causa y la enfermedad desaparezca. Es como descubrir dónde está la fuga de agua en una tubería y no decidirse a arreglarla. Si estás realizando el tratamiento de John Sarno, debes saber que en un porcentaje muy importante, su tratamiento no es efectivo en los casos de SMT más severos como lo son la fibromialgia. Debes saber que en este caso, resulta muchas veces imprescindible realizar el tratamiento de Hueftle, y es el motivo por el que mi Programa Terapéutico gira casi exclusivamente en torno a su tratamiento.








Realizar el Programa Terapéutico es una decisión que debes tomar tú, que nadie va a tomar por ti. Puedes tomar la decisión de cambiar las cosas, de cambiar tu vida, de empezar algo nuevo y transformador de verdad, algo que te lleve a liberarte del dolor y a recuperar una felicidad que está más allá de lo que es posible transmitir en palabras.

Si tu fibromialgia empezó meses o incluso años después de haber vivido situaciones especialmente dolorosas ( recuerda: desde tu punto de vista ), es un indicativo claro de que como mínimo en tu caso existe una relación causa-efecto entre ambos. La teoría del SMT es la única forma de explicar esta causa-efecto, y el Programa Terapéutico Completo es la única forma de corregir la causa de la enfermedad y hacer así que la fibromialgia desaparezca.






Descubre más sobre el Programa Terapéutico aquí.



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